FRAGMENTOS FILOSÓFICOS

PRONUNCIAMIENTO

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Quito, 22 de junio de 2022

La filosofía no es la simple propedéutica para la especulación o la consagración al conocimiento a expensas de lo que ocurre en la sociedad, sino un modo de vida, un ejercicio práctico de reflexión crítica puesta al servicio de la comunidad y, como tal, ha de responder a ésta. La filosofía no debe ser una espectadora privilegiada de la realidad, está en las plazas, se mezcla entre la multitud.

La filosofía está llamada a ejercer la crítica, a encender la mecha de la duda y a denunciar los abusos y atropellos del poder político. Está llamada a inquietar con preguntas a un Estado que no le gusta pensar, a incomodar a un gobierno que garantiza a unos seguridad, educación y salud, mientras que excluye a otros. La filosofía, que conoce bien el camino del exilio y la expulsión de la polis, “vive entre los sin techo, los pisoteados, los ínfimos, hace causa común con los alienados.” Por eso, el filósofo está obligado a perturbar, a sacudir el conformismo para despertar del catastrófico sonambulismo en que se halla parte de la población y la academia.

Cuando el sentido común de la clase política se nubla, surge la movilización. Sus formas: levantamientos, revueltas, paros y huelgas, no son medios contrarios a la mesura, sino la mesura misma para desenmascarar las prácticas reales del poder y redefinir la historia. La movilización es un combate obstinado contra la opresión, el cinismo y el oportunismo político. No es un hecho efímero, está en juego la propia existencia. 

En Ecuador, desde el 13 de junio de 2022, surge un levantamiento popular que exige al gobierno de Guillermo Lasso el cumplimiento de una serie de demandas: derechos laborales, salud, educación, seguridad, respeto a la naturaleza, precios justos, derechos colectivos, para todos y no solo para las élites. En un país profundamente racista y desigual, los invisibilizados –pueblos originarios, campesinos y pequeños productores– emergen nuevamente como actores decisivos frente a una clase política incompetente y contra un gobierno que responde a esta crisis militarizando instituciones y reprimiendo. 

Frente a estos hechos y dado que la filosofía no se somete a ningún poder establecido, así como tampoco pretende ser esclava de una democracia vacía, sino que denuncia la irracionalidad del poder político, económico e ideológico de todo actor y en todas sus formas, Filosófica se pronuncia críticamente y decide: 

  • Unirse a las voces populares del Ecuador –movimiento indígena, organizaciones sociales, mujeres, campesinos, agricultores y pueblo en general– que se están movilizando pacíficamente para demandar justicia social, redistribución de la riqueza, educación, salud y empleo digno para la construcción de una sociedad más igualitaria, y libre de racismo y pobreza.
  • Rechazar el uso de la fuerza policial y militar por parte del Estado para sostener políticas antipopulares y proteger los intereses de una clase económica parasitaria y minoritaria que lucra a costa de la gran mayoría.
  • Hacer un llamado a las distintas funciones del Estado para garantizar el derecho a la protesta, la libertad de organización y de información avalados por la constitución ecuatoriana, y demandar un diálogo urgente y con resultados junto a los movimientos sociales para dar una salida democrática a esta crisis.
  • Exhortar a los actores políticos y la Asamblea Nacional del Ecuador a implementar mecanismos democráticos a su disposición y, en el marco de sus competencias, para actuar de forma urgente ante las graves violaciones a los derechos humanos cometidos durante el paro y para ofrecer una solución pacífica a las demandas del pueblo, dejando de lado intereses partidarios y personales. 
  • Convocar a los organismos multilaterales, regionales e internacionales a ser actores críticos y denunciantes, tanto de los abusos que ha cometido el gobierno en contra de la autonomía de las instituciones culturales y académicas, y de quienes se movilizan, así como de los actos violentos de individuos que alteran la paz colectiva. 
  • Hacer un llamado a la comunidad filosófica nacional e internacional, a los intelectuales, académicos e investigadores, a ejercer presión desde sus instituciones y espacios no sólo para reflexionar sobre este acontecimiento, sino también para sumarse a toda forma de protesta en aras de soluciones urgentes, pacíficas y democráticas.

Atentamente,

Santiago M. Zarria, Consejo Académico Filosófica

Ximena Zapata, Consejo Académico Filosófica

Rafael Polo, Consejo Académico Filosófica

Miembros de Filosófica

Estefanía Apolo, Investigadora

Martín Aulestia Calero, Investigador

Francisco Castillo-Merino, Investigador

Carlos Pesántez Cabrera, Investigador

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One Comment

  1. Silvia Reyes G

    Por que las demandas del pueblo indigena en Ecuador sean escuchadas y se respete y de Respuesta a las legitimas demandas, por el respeto a sus derechos y sobre todo el de manifestación sin violencia y represión por parte del Estado¡ Por que Ecuador deje atrás el neoliberalismo y pase a vivir en democracía y soberanía, en justicia social postergada tantos años. Viva Ecuador sin dejar atrás a su pueblo Indigena¡ Por delante los Indigenas, Vivan y Todo el Apoyo desde México¡

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